En medio de todo este caos estás tú, y está el tiempo.
La cuenta atrás no perdona, extermina, anaquila, devasta y arrebata el baúl de polvo que guarda nuestro alma.
Me axfisia egoístamente la idea de perderte, no alcanzo a imaginar
mirarte a los ojos y no hallarme en ellos, ni siquiera hallarte a tí.
Escondo el miedo y disfrazo la preocupación, alzo la barbilla y levanto el pecho, sostengo la garganta, muerdo mi aliento, frunzo mi ceño.
Estoy enfadada, enojada, irritada, malhumorada, indignada y te quiero.
·Nadie debería perder el norte