Querido hermano,
Siento haber tardado tanto en pronunciar palabra tras nuestro encuentro, pero necesitaba encontrar el momento preciso para venir aquí a escribirte…
Te quiero, no necesito una excusa para decírtelo, no necesito un motivo o un por qué…no necesito que me lo pidas, ni necesito haber vivido algo contigo… solo necesito que lo escuches y que lo recuerdes cada día al despertar, o cada noche antes de dormir.
Hoy no pienso echarte la culpa de nada, ni pienso juzgarte…esas son cosas que tú mismo ya podrás haber cuestionado.
Hoy quisiera contarte algo...cada vez que me acerco hasta un espejo y me observo soy capaz de verte en él. Mis ojos cambian de color y en ocasiones se vuelven azules, es entonces cuando comprendo que de una manera u otra estás dentro de mí y te echo tanto en falta que me entran ganas de abrazarme al recuerdo de tu voz y no soltarme nunca. Y después pienso en lo mucho que me gustaría cogerte de la mano para que sintieses lo invencibles que somos.
{Para ese alguien con el que anhelo vivir un futuro de tiernos momentos}
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