sábado, 25 de febrero de 2012

Contigo aprendí...


A un mes de tu partida todo confluye de una manera muy confusa en esta fría y apartada noche de sábado. 
¿Me ves?, espero que sí, pues de esa manera sabrás que te fuiste regalándome la libertad y la fuerza. 
Quién iba a ser capaz de decirme que el mes más pequeño del año, el más frágil y a veces el más gelido traería el cambio consigo.

Soy libre, nada me frena y aunque tengo miedo finjo no tenerlo. Nada se pone delante de mí, ni el pasado, ni el futuro, ni siquiera un país. Puedo gritar sin que la afonía tome mi garganta, puedo andar sin que el asfalto queme mis plantas, puedo soñar sin que el despertador rompa mis quimeras y puedo pensarte sin llorar...(bueno eso...eso es algo que estoy intentando poder hacer).

Me enfrenté a tu cuerpo yacente sin haber experimentado jamás la sensación y entonces entraste en mí. Tu amor caló directo en mi ser incrementando aún más mi capacidad de observar y regalar, y con ella la solución al oscuro abismo de la inmensidad oceánica.

Demasiada importancia en el futuro rompe y desarticula un presente que blanco o negro, no deja de ser mío por el mero hecho de respirar su aire. Y así lo entendí cuando susurraste en silencio mientras pisabas la dimensión de las almas emancipadas. 
Sabía que estabas allí porque de fondo podía escuchar las cuerdas vocales de alguien importante y que sé que te hace compañia. Te caerá bien, supongo que tiene una porte que impone bastante, pero entiendo que su corazón es cálido y suave. En verdad entiendo que ambos sois cálidos y suaves y por eso yo no he sido digna de disfrutar conscientemente de vuestros dones, pero no sufráis, porque durante mi camino alcanzaré la dignidad de miraros a esos ojos azules que guardan mares en sus adentros.

A veces la gente ha de marcharse para enseñarte vastas lecciones ante la vida.

Él me trajó la sabiduría, el arte, el rojo del atardecer. Tú me has traído la fuerza, la constancia, el rojo del amor.

Aprenderé por el uno y amaré por ti. Que si he de luchar sea por la verdad. Que si he de sufrir sea por el aliento de la respiración en el cuello.

Porque los mejores siempre se marchan antes. A los dos ángeles que a cada segundo cuidan de mí.
Y que guardo con cariño en mi maleta de recuerdos.

 

*

miércoles, 22 de febrero de 2012

"Soy el capitán de mi alma. Soy el amo de mi destino"


Hombres, mujeres, niños,  niñas,  jóvenes, adultos, mayores, discapacitados, blancos, de color, de ojos azules, verdes, marrones, grises o incluso uno de cada color. Heterosexuales, homosexuales, bisexuales, transexuales. De habla valenciana, castellana, inglesa, francesa, japonesa, alemana… Padres, madres, hermanos, tíos, sobrinos, abuelos, nietos, primos, amigos, compañeros, amantes, desconocidos, conocidos, estudiantes, trabajadores, gente en paro, jubilados. Casados, solteros, solteras, divorciados, viudos, viudas, indigentes, adinerados. Rubios, rubias, morenos y morenas, pelirrojos o tintados, con gafas, aparatos en los dientes, una manicura perfecta, maquilladas, peinados, despeinados. De aquí, de allí y de allá. Con ilusiones, decepcionados, con sueños, con metas conseguidas. Desde la calle, balcones, coches, motos, bicicletas. Voces graves, agudas, sensuales o estrepitosas. Hippies, modernos, heavys, pijos, raperos, indies, rastafaris, clásicos, rockeros, de jazz , r&b…
Luis, Pepe, Juan, Ana, Antonio, Jordi, Alberto, Mateo, Maria, Josefina, Héctor, Irene, Javier, Rosa, Diana, Raúl, Elena, Óscar, Laura, Daniel, Roberto, Mario, Adriana, Asunción, Víctor, Alejandro, David, Eva, Samuel, Eustaquio, Regina, Wenceslao, Pilar, Manuel…
Allí había de todo…es un grupo plural, capaz de respetarse, entenderse, aceptarse y apoyarse mediante solo un factor común, todos ellos creen que un mundo mejor es posible, todos ellos descubren que en sus diferencias habita la pura magia del mundo, del amor y del cariño, del derecho de la vida que tenemos por el mero hecho de vivirla.
Durante muchos años nos hemos acostumbrado a un pensamiento cómodo e “in crescendo” sobre los placeres del mundo. Durante ello hemos dejado mucha gente por el camino, sin que nos importara hacerlo.
Ayer empezamos luchando por un sistema libre de partidos donde las minorías sean escuchadas, por la política de verdad, por la sinceridad y la disolución de la censura, la mentira y la manipulación premeditada. Hoy seguimos luchando por ello, además de por evitar que la gente sea desahuciada, o por la privatización de algo tan básico, necesario y bello como es la cultura. Dicen que el ser humano destaca por la elegante manera de comprender los conceptos que hay en el  mundo y además, comunicarlos; en ocasiones me pregunto si es verdad.
No ceséis de luchar, no os canséis, ni os desaniméis, vendrán días duros pero la verdad os hará libres y fuertes.  Espero que algún día nuestros hijos y descendientes recuerden que sus antepasados lidiaron contra el poder por un mundo nuevo.
Sed felices y haced felices a los de vuestro alrededor.
Las ciudades rugen, las voces se desgarran y las almas aguantan. No os disperséis, uníos. Si creéis en algún Dios, haced gala del amor que promulga, si por el contrario no lo hacéis, tener fe en el amor de vuestros corazones.
No estamos solos. Por un mundo por y para todos.

“Soy el capitán de mi alma.
Soy el amo de mi destino”

 (Fotografía M.Barberá)