domingo, 25 de diciembre de 2011

Desengaños...

Me encontré con su corazón hecho pedazos, reflejo de un alma que se marchaba hacía algún lugar sin nombre. Recogí cada uno de aquellos pedazos, los guardé en mi bolsillo y me senté a esperar que algún día viniese a buscarlos.
¿Volvió?
A veces pienso que jamás me levantaré de esta silla.
El amor...
El amor, el desamor...o mejor dicho el desengaño, son sentimientos frágiles que hay que manejar con cuidado. En ellos intervienen elementos demasiado personales, entre ellos la confianza ciega que aportas sin aval. A pesar de ello, esto puedes diferenciarlo en... a veces el amor viene adherido a ti, te rodea, son circunstancias impuestas por la vida...o,  a veces simplemente lo eliges. Cuando eliges darle tu amor a alguien el desengaño final es más llevadero, porque esa persona fue un ir y venir en el camino de tu vida, sin embargo, cuando le das tu amor a alguien desde que empezaste tu camino, el desengaño es irremediablemente imposible de borrar y arde por tus entrañas como si fuera absenta por tu garganta.
Dicen que quien más te quiere te hará llorar...
Sí, pero ella no lloró lágrimas de sal, lloró lágrimas rojas.
¿Cómo alguien que llora lágrimas rojas vuelve a creer?
A creer en qué...
En alguien...
...
*

viernes, 9 de diciembre de 2011

Primer plano - escribiendo la carta-


Querido hermano,

Siento haber tardado tanto en pronunciar palabra tras nuestro encuentro, pero necesitaba encontrar el momento preciso para venir aquí a escribirte…
Te quiero, no necesito una excusa para decírtelo, no necesito un motivo o un por qué…no necesito que me lo pidas, ni necesito haber vivido algo contigo… solo necesito que lo escuches y que lo recuerdes cada día al despertar, o cada noche antes de dormir.
Hoy no pienso echarte la culpa de nada, ni pienso juzgarte…esas son cosas que tú mismo ya podrás haber cuestionado.
Hoy quisiera contarte algo...cada vez que me acerco hasta un espejo y me observo soy capaz de verte en él. Mis ojos cambian de color y en ocasiones se vuelven azules, es entonces cuando comprendo que de una manera u otra estás dentro de mí y te echo tanto en falta que me entran ganas de abrazarme al recuerdo de tu voz y no soltarme nunca. Y después pienso en lo mucho que me gustaría cogerte de la mano para que sintieses lo invencibles que somos.


{Para ese alguien con el que anhelo vivir un futuro de tiernos momentos}

viernes, 21 de octubre de 2011

Volver...

La fuerza del viento mecía las ventanas de aquella casa que parecía abandonada. Una mano se posaba sobre el pomo de la puerta y tiraba lentamente hacia adentro. El sonido de los pistones oxidados retumbaba a lo largo de cada rincón.


-¡He vuelto!- chillaba una voz postrada en la entrada. - No sabes cuánto te he echado de menos... Tu aroma húmedo y tu oscura gama tonal han estado en mi pensamiento todo este tiempo- continuaba diciendo.

Era ella, había vuelto como cada otoño con su mochila cargada de ilusiones, su vieja libreta y la pluma que su abuelo le había dejado de herencia.
Un año más, traía consigo la lluvia impregnada en su pelo y en cada centímetro de su cuerpo.
Subía las viejas escaleras de madera mientras se quitaba la ropa y cuando finalmente llegaba a la  tercera habitación a la izquierda del pasillo desnudaba también su alma.

Le encantaba salir al balcón de su habitación a ver el mar, podía tirarse horas y horas, era tan fuerte la inspiración que le proporcionaba que incluso a veces creo recordar que se olvidaba de pestañear.


Era ella, había vuelto a su hogar...había vuelto para escribir.

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Tras meses en inactivo vuelvo a Gandie Vive para "escribir" ( y digo escribir con comillas porque para nada sé escribir, sin comillas)... para "escribir" sobre mí, sobre ti, sobre ella o él, sobre nosotros, sobre vosotras, sobre ellos... sobre la lluvia o bajo ella...



Gracias y bienvenidos a mi blog de nuevo
*

martes, 10 de mayo de 2011

Eternos en el tiempo

Sophie, era una niña dulce y tierna que tenía la sonrisa más hermosa que jamás el mundo había descubierto. Se levantaba cada mañana y veía los dibujos mientras llenaba su estómago con un azucarado vaso de leche y galletas María. En las calurosas tardes de verano intentaba dormir la siesta pero ante una negada respuesta se ponía su ropa de la playa y se marchaba a darse un baño.
Sophie crecía mientras la lluvia, la nieve y el sol caían sobre su rebelde melena. Cada día dejaba un segundo de ser niña para ser un segundo más mayor.
Sophie peinaba sus muñecas y les pintaba los brazos. Sophie hablaba con ellas en un intento de que éstas le contestaran pero jamás escucho más sonido que el silencio.


Sophie creció con el vacío en sus pupilas, esperando …
Sophie se convirtió en una jovencita resultona. Llamaba mucho la atención por la forma y el color de sus ojos carentes de asonancias. Por las noches tenía la costumbre de seguir observando a sus muñecas. Ellas continuaban en aquel lugar, intactas, llenas de pintadas y con una fina capa de polvo envolviendo sus vestidos.
Sophie siguió creciendo en aquella habitación, frente aquellas muñecas que durante tanto tiempo habían permanecido calladas.  Un día Sophie se cansó de esperar y dejó de un lado toda esperanza. Tiró las muñecas y comenzó a caminar sola por el mundo.
Lo que Sophie no sabía es que dentro de ella, muy dentro, una luz azul llena de vida latía al compás de su pensamiento. La joven Sophie…tan frágil… qué ingenua, no sabía que podía ver el futuro, no lo sabía.
Una sombra se vislumbraba por el horizonte, la tarde caía sobre su ser, el calor quemaba sus pies y el sudor inundaba su piel. Sophie temblaba, quería desaparecer, tenía miedo y a su vez el miedo huía de ella. El recuerdo de sus tímidas muñecas inundaba su mente y un presente lleno de futuro inundaba su corazón. Sophie al fin había encontrado lo que siempre buscó, unos oídos que guardasen sus secretos, unas manos que rozasen las suyas, unos ojos que mirar, unas huellas que seguir y cuidar, pero sobre todo, la ausencia del silencio.
El mundo te trajo hasta mí suave como la brisa costera. Un y un yo eternos en el tiempo.


[Fotografiada tomada de Google]

domingo, 1 de mayo de 2011

Las musas de Eva

Hace dieciséis días que no te miro a los ojos, que no oigo tu voz, que no disfruto de tu ternura, que no me das opción a decirte lo orgullosa que estoy por cada paso que das tú sola…
 Hace dieciséis días que te echo tanto de menos que no me creo que esté a punto de volver a verte…
Ansiaba tus palabras, me estás acostumbrando a leerte con el alma y el corazón y ahora no puedo sobrevivir si no me regalas tus suspiros inspirados.

 Así que hoy sólo quería guardar en este rincón las palabras que me dedicaste hace dos días y que con tanto cariño recibí, porque sí, me hacía falta escucharlas.
 
“Lo que quiero es verte ya. Es hablarte, contarte, abrazarte, pero sobretodo, respirarte. Porque cuando te tengo cerca respiro de lo que irradias. Tu felicidad máxima viaja por el cielo y yo la quiero toda para mí. Por eso cuando estás a mi lado intento llenar mis pulmones de sonrisas, de caricias y de pequeños gestos que hacen que la vida sea un poco menos dura, menos incompleta, menos rutinaria....
Cuantísima falta me hacia decirte esto, espero que a ti te hiciera falta escucharlo. ILOVEU”

   



















Una vez me dijiste que si yo me quedara coja tu me llevarías a caballito a Varadero a bailar…lo que no sabes es que ya me haces bailar con tus palabras. Te quiero tantísimo Eva…






*

jueves, 28 de abril de 2011

Yo sé como acaban estas historias...


Me habían dicho que el tiempo caminaba despacio, que sólo tenía que pensar en los golpes que dan las agujas del reloj a cada segundo, y así vería la vida lentamente pasar.
De repente, me despiertan de mi sueño y me dicen que no es verdad.
Yo con la ignorancia en mi cuerpo ando descalza hacía la ventana, me asomo y veo el mundo funcionando más rápido que nunca, a penas alcanzo a vislumbrar una sola figura humana detenida, lo único que observan mis pupilas son sombras fugaces que transitan de un lado a otro, la noche y el día se funden, se alternan como si esto fuese un partido de tenis. Mi alma se cae al suelo tan rápidamente que ni siquiera me permite rescatarla.
¿Y ahora…qué hago yo…con mis recuerdos y mis ilusiones, con mis canciones y mis fantasías?
-Despierta mi vida, no sufras, ven que te de un abrazo, quizás el calor de mi esperanza pueda devolverte por un instante la calma. Despierta mi vida y duerme en mis brazos, estarán en cualquier lugar que lo desees, en cualquier momento, serán infinitos para ti.
Pero esto…esto siempre sería mi referente, mi refugio, mi silencio…acabo de perder los papeles…   Abrázame porque jamás he estado tan desnuda al mundo como hoy…
Además yo sé como acaban estas historias, se llenan de promesas al principio y luego…


…nadie ni nada me echará de menos ardiendo en cenizas un mundo de recuerdos...

martes, 26 de abril de 2011

Conversaciones con el abstracto II


Aquella sombra volvió por esos lares de oscuridad y polvo…

·¡Madre mía!, no sabía que este lugar tenía tantas puertas cerradas. ¿Cómo sabré cual es la que deseo abrir hoy?

Entonces al fondo del pasillo a la izquierda un sonido chirriante invadió los oídos de la sombra que ante esto comenzó a caminar y acercarse hasta allí.

·¿Hola? , ¿Hay alguien aquí?
-Pasa…pasa…estás en tu casa…

La sombra se acercaba lentamente al fondo del habitáculo en busca de aquella voz que de una manera tan cálida le había invitado a pasar.

·¿Quién eres?
-Sabes que no has venido a preguntarme eso.
·Inteligente.
-Has estado toda la vida enamorada de las nubes blancas y de las nubes negras, es imposible que a estas alturas halles obstáculos al verlas en ti.
·Obstáculo el no poder hacer que llueva, me preocupa, es un poder que albergaba en mí.
-Mírame a los ojos, ¿te ves?, has crecido esa es la única respuesta. No has perdido eso que llamas poder, sino que lo has dominado, te has enfrentado a la mismísima oscuridad.
·Jamás me creí capaz.
-¡Mírame otra vez! No era tan difícil. Tenías que convertir el amor en odio, el odio en fortaleza y luego dar a luz a través de tus palabras. Has sido una madre excelente. La verdad dudaba de ti, pero nos has dado a todos una lección. Cómo pretendes que llueva si has dejado este rincón lleno de luz.
·Tenía tanto miedo… pero ahora…ahora no hay nada.
-Ahora estás tú. Jaque Mate.
·¿El final?
-Esto es sólo el principio, podríamos hablar en silencio y lo sentirías. Pero ahora podrás dominarle, lo sabemos, lo harás una y otra vez. Y vendrás a verme algún día y nos reiremos.
·Pero me siento un poco oscura…

-Hay que bajar al infierno para ganar al diablo.

lunes, 25 de abril de 2011

Conversaciones con el abstracto


Toc Toc…¿Perdone puedo entrar?
-
Gracias. Sólo quisiera sentarme aquí un rato…igual un poco más…tal vez si usted me permitiera…
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¿La vida entera?
-
Mis piernas morirían de monotonía y mis musas dejarían de alimentarse. Imposible, sería imposible.
-
Sí, necesito tan sólo hibernar al compás del latido del oso.
-
Le digo que es imposible la vida entera, necesito jugar a quemarme.
-
Lo sé, me lo han dicho muchas veces. De pequeña observaba el metrónomo y veía mis pupilas reflejadas en él, de un lado a otro, como la sombra inquietante de mi alma.
-
¿Incompatible?, ¿cómo mis sueños con la luz del amanecer?
-
Pero no es justo, yo…yo anhelo hacerle compañía un tiempo y marcharme… después puede olvidarse de mi nombre, del color de mis ojos, del olor de mi ropa, del sonido de mi voz o de mis silencios. Olvidarse de todo lo que tenga que ver conmigo, pero ahora…ahora…no me hable de incompatibilidades.
-
Sí, que mis musas fallecerían de hambre…
-
Lo sabía, es cierto, quería negárselo, pero lo sabía…
-
…ni un instante, ni un segundo, cerrar y abrir los ojos…
-
¿Entonces?

-Entonces te dejaré marchar, lo que haré será permitirte salir, permitirte caer, permitirte soñar y además…te regalaré un lugar, entre tu mundo y el mío, un lugar efímero pero regenerativo, pensarás en él y aparecerá y cuando él crea conveniente volverá a irse.

La puerta se abrió y la sombra se perdió de nuevo entre la multitud del mundo…

-Jamás volvió aparecer por aquí, aprendió que su destino era ese, aprendió a vivir. Sin embargo, yo, no pude olvidar nunca su nombre, ni el color de sus ojos, ni el olor de su ropa, ni el sonido de esos silencios que esperaban atentos mis respuestas. Podría haber permitido que se quedase a mi lado, que olvidase todo…pero habría perdido su esencia y sin ella habríamos perdido todos.






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