viernes, 6 de abril de 2012

Inspiraciones

Una serie de fragmentadas inspiraciones que me salen a ratos, y que generalmente me olvido de poner aquí porque las inmortalizo en otras plataformas sociales.

·29/03/2012
Estoy encerrada entre estas cuatro paredes que me axfisian y a su vez no tengo ni pizca de ganas de pisar la calle...me debato entre lo bueno y lo malo, la vida y la muerte. Hoy es uno de esos días en los que somos equilibristas de nuestro propio destino.

·25/03/2012
En esta noche de rápidos segundos, donde de repente doy un paso y el mundo se adelanta, me siento como un náufrago, achuchada por las corrientes del tiempo. No hallo reposo, ni costa, ni sosiego. Pierdo el sentido, la dirección y el norte, soy una brújula descompuesta, pierdo los horizontes. En el cielo, las estrellas se vislumbran mortecinas y sus manos no alcanzan a señalarme el camino. Soy un náufrago, triste y abatido. Soy una peonza del destino, títere de la casualidad y alimento del enemigo. En esta noche de rápidos segundos, donde de repente doy un paso y el mundo se adelanta, el náufrago busca y el viento no sé sabe si acompaña.

·20/03/2012
No tengas miedo, ni desconfíes del momento presente que te envuelve. El pánico llega como represión social del poder, no tiene nada que ver contigo, ni conmigo, ni siquiera con ellos o con ellas. El miedo nos condiciona, nos frena, restringe nuestros sueños e incluso nos excluye de la vida. El miedo conseguirá paralizarnos ante la novedad por la inseguridad de desconocer la situación, pero visto así, ¿no es cierto que nacemos ignorando todo lo que nos rodea?
Cuando somos niños no hay nada que nos frene, la inocencia hace acto de presencia y vence al miedo en un pulso a media noche, así pues, no tengan miedo, no pierdan su inocencia y si algo les preocupa o les asusta, levanten sus ojos al horizonte y pisen fuerte hacia delante.

·20/03/2012
Cada noche llego con mi alma nocturna y mi inspiración funámbula a esta llanura sin nombre. El mundo es mío y las historias suceden a mi manera. Me encanta este mundo extravagante, ambiguo y surrealista que esconden caprichosas e ingeniosas, mis dulces palabras. Siento como si en esta lucha contra el sueño, encontrase el placer de mirar a los ojos a las musas, dichosas y dotadas de la gracia olímpica del conocimiento del arte. Siento envidia de ellas pero a su vez me alimento de su aliento, de las corrientes de aire que posan sobre mi cuerpo, desnudo de realidad y lleno de fantasía. Me seducen y embelesan con sus cantos, con sus colores y sus formas, con los aromas que desprende su sabiduría. Me encanta hacer el amor con ellas pues no hay nada tan cortés, afable y acogedor como besar los labios del arte; cálidos, tórridos y sofocantes de sentimientos. [Otra noche sin poder dormir, escribiendo]



(Fotografía tomada por mi gran amigo Luis Uve en el puerto de Gandía un domingo cualquiera)

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